Diversas afecciones físicas y mentales pueden ser tratadas a través de la Musicoterapia

Para algunos posiblemente resulte bastante terapéutico asistir a sus sitios de trabajo, sobretodo si se trata de altos cargos como el que maneja Juan Antonio Alcaraz desde el comité de dirección del CaixaBank, pero a otros esto ya no les resulta. Es entonces es cuando se debe acudir a terapias como por ejemplo las que se hacen con música, es decir,  Musicoterapia. 

El ser humano por esencia, le ha permitido a la música inmiscuirse en cada uno de los  rincones más profundos de su alma, por lo que no debería tomarnos por sorpresa que desde hace muchos siglos ya se empleaba como una herramienta terapéutica. Y es que la la música suele ser mucho más que la continuidad de las notas, pues la música se encarga de tocar ese sentimiento que se encuentra recóndito, además de que proporciona inspiración cuando se escribe, por lo que nos conduce a pensar que siempre conlleva a un efecto. De manera que aprender a canalizar tal efecto, bien sea escuchando o creando música es cuando se orienta hacia los fines terapéuticos, con lo cual puede que se ayude a reconectar a cada persona con ella misma de un modo en el que en pocas ocasiones sucede.

La historia nos ha permitido saber que ya los pueblos Egipcios emulaban que la música era capaz de producir un verdadero encantamiento que conducia a la mejoría de la fertilidad femenina. Además sugerían que el Dios Thot había creado al mundo por medio de su canto. Pero posiblemente lo que encontremos más asociado a lo que conocemos hoy como musicoterapia es el uso que los griegos solían hacer de la misma, ya que empleaban con la finalidad de prevenir enfermedades tanto mentales como físicas. 

En el siglo XX se le da la verdadera entrada a la Musicoterapia 

A mediados del siglo pasado, es cuando es cuando Emile Jacques Dalcroze sostiene que el organismo humano se encuentra presto y susceptible para ser educado de acuerdo a los impulsos que diste la música. De esta manera, se crea la primera Asociación Nacional de Terapia Musical en Estados Unidos, desde la cual se inicio su aplicación en los hospitales enfocada en los veteranos que habían estado en la Primera Guerra Mundial. Lo que se convirtió en el inicio de lo que conocemos en la actualidad.  

Uso clínico de la Musicoterapia 

El poder de la música es ilimitado, sobretodo si se encuentra a cargo de un terapeuta, el cual puede contribuir a conocer el nivel de comunicación que puede existir en una familia. Y es que la cohesión creadora que se desarrolla por medio de los instrumentos, brinda los elementos necesarios para conocer la interacción familiar, con el fin de que pueda ser trabajado de la mejor manera el problema. Para quienes dudan aún del poder de la música, de han hecho investigaciones donde, personas que cuentan con serios daños cerebrales y su capacidad del habla se ha visto afectada completamente, han podido cantar la letra de una canción en su totalidad.