La salud dental y la musicoterapia

Actualmente, la música se ha integrado como una herramienta útil en la lista de terapias alternativas de uso no farmacológico. Si acudimos a darle una revisión a la literatura, podemos encontrarnos con los efectos que conlleva el uso de la musicoterapia sobre la salud humana en general, sobre todo si se trata de la salud bucal, asegura un experto en tratamiento odontologico ortodoncia invisible.

El principal efecto recae en la disminución de la ansiedad y del estrés en pacientes que se encuentran cursando diferentes tratamientos convencionales como ortodoncia invisible barcelona, donde los mismos han recibido la música como terapia. Este es un beneficio también aplicable sobre niños antes de la consulta odontológica y en los tratamientos de ortodoncia como el uso de un aparato dental transparente.

También es posible encontrar registros que señalan resultados positivos en pacientes oncológicos que recibieron quimioterapia o tratamientos paliativos, niños con Trastornos Específicos del Lenguaje y personas que cursan cuadros de ansiedad, depresión y somatización.

Bien es conocido, que la música ha acompañado al hombre desde su propia existencia corriendo la historia tras ser aplicada con diversos propósitos. Gracias a la evolución del conocimiento, la música ha podido ser transcrita en una forma matemática y una vez que se hizo presente la tecnología fue posible medir las frecuencias vibratorias de sus ondas y el alcance de las mismas.

La musicoterapia puede ser definida como «el uso profesional de la música y sus elementos como intervención en el ambiente médico, educativo y cotidiano con individuos, grupos, familias o comunidades, que procuran optimizar su calidad de vida y mejorar su salud y bienestar físico, social, comunicativo, emocional, intelectual y espiritual».

Para ser usada la música como herramienta terapéutica, resulta indispensable la presencia de un musicoterapeuta que sea avalado a fin de que pueda ser llevada a cabo la terapia. La terapia puede ser usada de forma grupal o individual y en el caso de los métodos para su aplicación, estos pueden ser activos o receptivos, lo que también incluye el procesamiento verbal de sentimientos y experiencias.

Cuando se trata de métodos activos, los participantes “hacen música”, mientras que en la musicoterapia receptiva, quienes participan “reciben” (escuchan) música.

Con respecto a la forma activa, el musicoterapeuta emplea ciertos métodos: improvisatorio, recreativos o de composición.

El método improvisatorio puede comprender cualquier experiencia a través de la cual el paciente llega a participar de forma activa en la composición espontánea de música con el musicoterapeuta o con otros individuos mientras tocan los instrumentos, vocalizan o mueven el cuerpo u otros objetos al son de la música.

Con respecto a los métodos recreativos, estos incluyen la reproducción del material musical precompuesto de manera vocal o instrumental.

Una de las utilidades que han sido analizadas para la aplicación de la musicoterapia en odontología se ubica en la especialidad de odontopediatría y ello es porque los niños llegan a presentar un elevado nivel de ansiedad y temor ante la consulta.

Tal situación se agrava cuando, debido a experiencias negativas que han sido previas, vuelve a ser sometido a una nueva instancia.

Emplear música en niños y adolescentes durante la práctica dental se considera una terapia atractiva con la que el niño se anima a imaginar. Los trabajos que se han enfocado hacia ese tema llegan a asegurar que el uso de la música se trata de una técnica con la que se disminuye la ansiedad y en algunos casos el dolor en el tratamiento odontológico.